martes, 20 de octubre de 2009

ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA AVIACION EN LA REPUBLICA DOMINICANA

Por: Lic. CARLOS M. ORTEGA VERGES
Capitán, FAD

Para dar inicio a nuestra historia tan interesante sobre lo ha sido la Aviación civil en la Republica Dominicana, iniciando en la década de 1910 hasta 1920, este lapso da un reflejo de luz por parte de las autoridades de la Republica Dominicana de iniciar un proceso de desarrollo en todo lo concerniente a la aeronáutica en todas las áreas. Debemos iniciar hablando del Ing. Zoilo García, uno de los hombres mas inteligentes que ha parido nuestro país, estamos hablando del primer Dominicano en diseñar y construir un avión, este talentoso hombre oriundo de La Vega, nacido el 21 de diciembre de 1881, toda su vida se distinguió por su vocación de inteligencia y dedicación al estudio desde sus primeros años en la escuela en su pueblo natal.


Realizo sus estudios secundarios en la ciudad de Santo Domingo, culminándolos con notas sobresalientes, mas adelante fue enviado por sus padres a realizar estudios de ingeniería en Paris, Francia, en el Instituto Industrial Du Nord de France en el año de 1901, donde se gradúo de ingeniero civil.
A inicios del siglo XIX, regresa a la Republica Dominicana, específicamente para los años de 1909, reintegrándose a las actividades del país, ocupando posiciones importantes dentro del gobierno, entre las que podemos mencionar Secretario de Obras Publicas. Para el año de 1911, muestra a la luz publica el invento de un tipo de avión tipo poliplano, dicha aeronave presentaba características de varios planos que impedían que el avión cayera desde el aire rápidamente si ocurría algún problema con su motor. Los planos de este avión mas adelante fueron patentizados por el, y aunque recibió muchas ofertas de personas del extranjero, nunca los vendió, tenemos el orgullo de que este avión fue fabricado en la Republica Dominicana por Zoilo y volado aquí primero.
Posteriormente este viajo a los Estados Unidos de Norteamérica donde se construyo un prototipo, el cual mas adelante fue incendiado en un hangar en la ciudad de New York, sin quedar nada del, hasta el momento se desconoce que ocasiono el incendio. Muchos inversionistas involucradas al ámbito de la aviación de la época reconocieron el valor que tenia este invento de este gran dominicano, podemos citar entre esas personas el ingeniero C.R. Wittemann el cual era representante de una empresa de fabricación de aeronaves para ese entonces y el piloto aviador Norteamericano Charles D. Henob. Este aparato tenia características tan innovadoras que según las informaciones de la época el diseño superaba el diseño de los hermanos Orville y Willbur Wright quienes se constituyeron en los pioneros en volar un aparato mas pesado que el aire.

Mas adelante, para el año de 1912, año que estaba la aviación mundial en gran apogeo fue donde se iniciaron los primeros vuelos hacia nuestra isla, como punto de escala entre America del norte, America del sur, islas del caribe, y hasta Europa. Se tiene la certeza, que el día 14 de febrero de 1914, se realizaron los primeros ensayos del primer vuelo de un avión en Santo Domingo, pero el vuelo oficial se realizó el viernes 15, ya al .final de la tarde en la hermosa ciudad de Santo Domingo. Se aglomeraba una gran cantidad de personas para presenciar el espectáculo que se realizaría a ambos lados de la ría del Ozama. Había espectadores apostados en lanchas, buques de vapor y de velas, cerca del muelle y de farallones, encima de las murallas de la capital, torres de iglesias, balcones y azoteas, las calles y plazas, todo estaba lleno de gentes para ser partícipes del deslumbrante espectáculo nunca visto en Santo Domingo. Podríamos decir que las personas que vivían en la ciudad de Santo Domingo, se olvidaban de sus cosas cotidianas, pues por un largo tiempo la multitud se mantuvo mirando hacia el cielo, emocionadas, observando el raudo y sereno vuelo, los aterrizajes y despegues cual si fuese un cóndor o una golondrina el hidroplano piloteado por el intrépido aviador Frank Burnside.

Se observaba el silencio de los espectadores, mientras la máquina voladora, deslizándose con agilidad sobre la superficie del río, a flor de agua, en un gran vuelo se elevaba hasta cinco, seis y siete mil metros, emulando cualquier águila, realizando maniobras difíciles y arriesgadas. Se oían los prolongados suspiros, a todo pulmón y los vibrantes aplausos, cuando el hidroavión volvía al punto de partida y aterrizaba nueva vez. Fue unánime la ovación que hizo la multitud complacida al aviador intrépido. Un éxito rotundo había sido la breve expedición aeronáutica con sus sucesivos vuelos de altura y de evoluciones, organizada y emprendida sobre las aguas del río Ozama, vista de la Torre del Homenaje y el majestuoso Alcázar, el hidroplano despego, realizo maniobras y aterrizo, dejando a todos asombrados.
Luego de todas estas hazañas, para 1927, es cuando se organiza la Primera Compañía de Aviación civil como negocio en nuestro país, los primeros pilotos en incursionar en este negocio lo fueron, el Puertorriqueño Rafael Colorado, el Norteamericano Basil Row, y el mecánico de aviones Antonio Seijo, estos arribaron a nuestro país tripulando una aeronave de tipo “WACO”, dispuestos a estructurar una línea comercial de vuelos desde Santo Domingo hasta Santiago de los Caballeros primeramente, aprovechando la realización de ferias de exposición comercial, además de esa ruta de vuelos comerciales, se realizaban vuelos para los aficionados de la aviación, alrededor de la ciudad, por una módica suma dinero, lo cual por esta razón tuvo poco éxito este servicio entre las personas que tenían que pagar por el gozo. Realizadas todas las diligencias, por parte de estas personas, las autoridades de nuestro país autorizaron la iniciativa y la línea comenzó a funcionar con el nombre de “WEST INDIAN AERIAL EXPRESS”. Los servicios de transporte aéreo mas adelante fueron ampliados, y se realizaban a nivel de las Antillas, en dos monoplanos de tipo “FAIRCHAL”, bautizados con los nombres de “Santa María” y “La Pinta”, nombres alegóricos a los barcos utilizados por Cristóbal Colon en el descubrimiento del nuevo mundo.

CHARLES LIMBERGH A SANTO DOMINGO

Después de todas estas anécdotas interesantes de los inicios de la aviación Dominicana, no debemos dejar a un lado el acontecimiento que posterior a todos estos logros podemos decir es uno de los mas trascendentales dentro de los inicios de la aviación en la Republica Dominicana y lo fue la llegada del llamado espíritu de San Luís, como le decían al ilustre aviador Charles Lindbergh, quien poco después de su travesía a través del Océano Atlántico, este celebre aviador, temerario de la aviación, luego de realizar una visita a varias capitales de Centro America, las autoridades del Gobierno Dominicano, realizaron las diligencias para que este dentro de toda su apretada agenda de aventuras aéreas, agregara en su programa una visita a la Republica Dominicana.

El día 4 de Febrero de 1928, “El Espíritu de San Luís”, asomo sus alas en viaje de buena voluntad a las tierras Dominicanas aterrizando en el campo del Km.8 de la carretera duarte en medio de aplausos por parte de mas de dos mil personas en esa época, acontecimiento que marco un hito en la historia de la aviación dominicana. El aventurero aviador fue recibido por funcionarios del Gobierno del Presidente Horacio Vásquez, y fue declarado como hijo benemérito, fue un acontecimiento sin precedentes en el país, además, para sellar este hecho, se bautizo con su nombre el lugar donde aterrizo su aeronave. Charles Lindbergh mas adelante, viendo el potencial comercial de nuestro país, dejo los cimientos de un proyecto de servicio de correo aéreo entre Cuba y Republica Dominicana, demostrando su interés en el potencial que significaba ese negocio en nuestro país.

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